INGREDIENTES PARA PERFUMES

Aromas e ingredientes más utilizados en la industria del perfume

Cuando olemos un perfume o una fragancia muy frecuentemente no estamos siendo conscientes del trabajo que lleva detrás. Conjuntar en su proporción justa múltiples aromas e ingredientes diferentes y hacerlo a fin de que se logre un toque caluroso, sensual o bien acogedor en nuestros sentidos no es algo sencillo, y requiere conocer con perfección una serie de elementos, ingredientes u olores “básicos” que resultan claves para la elaboración de esos perfumes a los que tanto valor damos. Aquí vamos a mostrarte algunos de las olores básicos más empleados en la industria perfumera actual, a fin de que te sorprendas con los maravillosos contrastes que las combinaciones de ingredientes pueden crear sencillamente a partir de aromas muy conocidos por todos. Y, si eres muy hábil, tal vez puedas encontrarlas en tu perfume preferido de acá en adelante.

Ingredientes más usados en perfumería

Los aromas florales son quizás ciertos ingredientes los más empleados desde la antigüedad a la hora de hacer perfumes, tanto masculinos como femeninos. La idea es imitar el olor propio de las flores, y lograr que el mismo se mantenga de forma fuerte e idéntico tono al contacto con la piel humana, algo nada fácil. Rosas, lilas y flores de frutas, como pudieran ser el azahar o el limón, son algunas de las bases más utilizadas en este género de perfumes. En la actualidad una gran parte de dichas olores se consiguen (aunque parezca paradójico) en laboratorios, esto es, que tienen un origen químico. Sin embargo los perfumes más prestigiosos aun siguen confiando en los productos naturales para conseguir una elaboración más intensa.

 

Los aceites, así sean de origen animal o vegetal, son otros de los ingredientes más empleados en la actualmente. Aceite de cedro (utilizado en especial en ), aceite de clavo de olor, o aceite de lima son ciertos de estos elementos. Entre el planeta animal se pueden resaltar el almizcle, que luego vamos a ver más detenidamente, el aceite de pato y el de gato. Este último era muy usado en la antigüedad debido a una virtud muy apreciable en zonas rurales hasta hace pocas décadas: espantaba a los ratones, por lo que se podía emplear para proteger habitaciones y despensas de ellos.

 

Áromas de origen animal

Los aromas animales también son ingredientes muy utilizados en perfumería, en tanto que dotan a las olores de una sensualidad y una fuerza salvaje atractivísima. El motivo es que con ellas se quiere imitar, aun de forma inconsciente, el olor que desprenden las feromonas de los animales en celo, con lo que se consigue un efecto de atracción física realmente fuerte. Por esta razón hay que mostrarse cautelosísimo con la cantidad de perfumes con reminiscencias animales que utilizamos, puesto que es muy sencillo pasarse y lograr el efecto contrario. El rey de este género de aromas es el almizcle, muy empleado desde viejo en las fragancias árabes, y que hoy día se utiliza como base para fijar otro género de olores en un elevado número de perfumes. De la misma manera que sucede con los aromas vegetales, los animales asimismo tienen un origen artificial en su mayor parte actualmente, con lo que su empleo no representa amenaza alguna para el equilibrio medioambiental.

 

La importancia del sándalo

El sándalo es, quizá, el tercer gran ingrediente que aparece en un mayor número de fragancias, tan esencial que merece categoría a parte, al margen de los vegetales. El aceite del árbol de sándalo, procedente en su origen de la India, es uno de los ingredientes que logra matices más sorprendentes en los perfumes, ya sea usado como base o como ingrediente primordial, dejando un fragancia tenuemente picante y con reminiscencias de la madera, con una personalidad muy fuerte. Algo que no es de extrañar, pues charlamos de unos de los ingredientes para crear aromas más antiguos de la Humanidad, utilizado como elemento clave en la creación del incienso que arde día a día en templos hinduistas y budistas de todo el planeta.

Passiflora 'Perfume Passion'

A partir de la combinación de estos diferentes elementos surgen las llamadas familias olfativas, una clasificación que distingue primordialmente 7 grupos de perfumes. Este número es, a pesar de todo, azaroso, y realmente se podrían formar tantos grupos como se quisiese, siendo el 7 una convención de carácter histórico. Hespérides, florales, orientales…en otra ocasión te vamos a ir desvelando sus nombres y composición, y cuáles serán más adecuados para una circunstancia especial, una entrevista de trabajo o tu día tras día.